La concepción de lo que es un sistema nacional de innovación está cambiando y Colombia tiene que acelerar el paso para ponerse al día en este frente. Erik Arnold, directivo de Technopolis y profesor de la Universidad de Twente, en Holanda, afirma que no podemos limitarnos a considerar la innovación como un tema de productos o tecnologías. Ese tipo de enfoque limita el panorama y conduce a errores que pueden ser graves en el diseño de políticas. Hoy se entiende que la innovación ocurre dentro de un sistema que comprende múltiples actores públicos y privados, y solamente puede desarrollarse si estos actores  avanzan en forma paralela.

“Hay que ver la innovación como algo que mejora o eleva las capacidades existentes, no como aquellas fantasías de alta tecnología que a menudo tenemos”, afirmó Arnold en una conferencia que dictó en la Universidad de los Andes el pasado 5 de agosto.

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Arnold es un experto de talla mundial e hizo parte del equipo que evaluó las políticas de ciencia, tecnología e innovación de Colombia dentro del proceso que ha cumplido el país para su ingreso en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Cuando se considera esta perspectiva, afirma, se hace evidente que los sistemas de innovación deben prestar gran atención a los procesos de absorción de conocimiento en las empresas y no solamente al desarrollo de nuevas tecnologías. Adicionalmente, es muy importante entender la forma como evolucionan las relaciones entre los distintos actores. Las fallas institucionales y sistémicas pasan al primer plano de la atención, lo mismo que las dificultades para trabajar en red.

Arnold explicó que en el mundo empresarial la investigación aplicada debe surgir como una estrategia competitiva prioritaria, motivada por la demanda y el mercado. Las empresas, como actores en un sistema de innovación, no pueden limitarse a ser seguidores de iniciativas generadas por los gobiernos. “Se necesita que haya demanda, que haya empresas y consumidores que demanden los bienes innovadores”.

Un país como Colombia debe ir más allá de graduar doctores y financiar laboratorios, sino que debe preguntarse cuáles son los cambios que se deben hacer en las organizaciones e instituciones para que evolucionen de forma coordinada, para que “coevolucionen”. El desarrollo de una capacidad para absorber conocimiento en las organizaciones es al menos tan importante como el desarrollo de la capacidad para generar conocimiento a través de la investigación. “Cambiar cosas dentro de la empresa, como la forma de organizarse, es fundamental para la innovación”,  explica.  Innovar no siempre significa crear algo nuevo.

“No hay suficiente atención sobre el entrenamiento vocacional del talento humano, sobre  el aprendizaje y las habilidades necesarias para el sector productivo. Hay que ver la innovación como una forma de mejorar las líneas de producción que ya existen, de cambiar la estructura o la composición de una actividad económica para crecer”.

Según Arnold, países como Colombia tampoco han explorado a fondo la posibilidad de aprovechar el potencial de la economía informal desde una perspectiva de innovación. Las estrategias de investigación y desarrollo de los gobiernos no suelen explorar las actividades informales, aunque estas representan un porcentaje importante de la economía.

Por eso, es vital entender y trabajar sobre los efectos que se producen en red: cómo se construye confianza entre unos actores y otros, cómo aprenden entre ellos, cómo interactúan, cómo evolucionan de forma simultánea y coordinada.

Todo esto genera un nuevo reto para los sistemas de innovación: ¿cómo medir esas relaciones? ¿Cómo medir la confianza entre instituciones? Es necesario desarrollar los mecanismos, pero la responsabilidad no es sólo del Estado: también de las empresas. Adicionalmente, las relaciones entre actores evolucionan en forma particular en cada país. No basta con “Recortar y copiar” lo que funcionó bien en otro país, porque cada caso es específico y cada sistema es único.  Analizar la experiencia de otros es muy útil, pero el aprendizaje a partir de esas experiencias solamente es productivo si las diferencias entre los contextos de un caso y otro son entendidas en profundidad.

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La conferencia de Erik Arnold planteó numerosas inquietudes en la audiencia. Usted puede ver el video de la conferencia aquí y descargar las diapositivas de la presentación aquí: Eric Arnold PDF

Foto:Thomas Keilman