Por: Carolina Barbosa

El reto del crecimiento innovador no solamente es relevante para las startups, sino también para las empresas que hoy son grandes y exitosas. No importa qué tan importantes han sido los éxitos alcanzados en el pasado, solamente quienes hacen una apuesta sólida por la innovación como motor de crecimiento pueden aspirar a ser líderes en el futuro.

Alpina, una de las marcas más reconocidas de Colombia, es un buen ejemplo de lo que ocurre cuando una empresa grande establece la innovación como un pilar fundamental para construir su futuro. Desde su fundación en 1945, Alpina ha sido reconocida por los colombianos por ser innovadora, por su capacidad para introducir productos nuevos para el mercado de nuestro país. Sin embargo, Alpina es consciente de que no puede dormirse sobre sus laureles.

En tiempos recientes, la innovación en Alpina ha dado un giro. Ahora la empresa no solo desea innovar en sus productos, sino también en su cultura organizacional y en su forma de pensar. Alpina entiende que la innovación va mucho más allá de lograr un listado de productos nuevos y se refiere a un concepto más profundo, relacionado con la capacidad de transformar las ideas en realidades sostenibles. En el largo plazo, esto solo se logra si la empresa entera está orientada a la innovación y si todos sus colaboradores se ven a sí mismos como agentes de innovación. Esto abre la puerta a nuevas preguntas y retos. ¿Cómo se logra transformar la forma de innovar, pensar y sentir de una comunidad? ¿Cómo se logra una cultura de innovación que vincule a los colaboradores desde sus convicciones y su emocionalidad? ¿Cómo saber si se está avanzando efectivamente hacia el objetivo de ser una empresa que transforma su manera de innovar?

Es inevitable cuestionarse porqué ahora Alpina decide que es importante innovar a nivel de su cultura organizacional, si Alpina siempre ha sido líder en innovación y tiene vasta experiencia en el tema. La respuesta está en la motivación por destacarse en el mercado y por estar en un constante crecimiento. Sergio Martin, analista de innovación de Alpina, nos cuenta que les motiva el hecho que uno de sus principios guía es que innovan para mejorar y que saben que la innovación es el motor de crecimiento a futuro.

Sergio Martín, Analista de Innovación de Alpina, explica que el equipo de innovación está a cargo de la ideación e implementación de un nuevo modelo de innovación transversal, que ofrezca a los colaboradores un mapa y herramientas para innovar en cualquier asunto relevante para su trabajo. El proyecto trata de cumplir dos ejes fundamentales a través de un plan de trabajo de varios meses: comunicar un lenguaje común y dar herramientas a los Alpinistas (como son conocidos los colaboradores de la empresa) para innovar. El objetivo es lograr que todos actúen en sintonía con el modelo.

Alpina pic
“El compromiso con la innovación debe venir desde la alta gerencia”. Sergio Martín, Analista de Innovación de Alpina.

Poner en acción el modelo de innovación implica desafíos para la compañía, Sergio Martin explica que uno de los riesgos importantes es asegurar una alineación de todos los esfuerzos de las áreas, para llegar a un fin común. Para esto, lograr establecer una mentalidad adaptativa, y flexible, es ideal, generando así una cultura de innovación. El afectar positivamente la cultura de la compañía es el reto más grande del área de innovación: no basta con desarrollar iniciativas y hacer llamados a la acción, sino que se deben crear métricas que permitan identificar los niveles de compromiso y la alineación de los trabajadores hacia el propósito de innovación transversal.

Como en muchas otras empresas, Alpina ha tenido en el pasado intentos de formación en innovación, sobre todo dirigidos a productividad. El reto ahora es lograr que esta disposición hacia la innovación sea transversal a todas las actividades de la empresa y sea medible y sostenible. Para ello, según Sergio Martin, es fundamental establecer herramientas que permitan asegurar que los esfuerzos sean sostenibles en el tiempo. El aprendizaje debe por lo tanto expandirse a todas las áreas funcionales, e incluir un sistema integral de métricas, que permita ver el efecto de cada iniciativa en el negocio.

Es necesario entender también, afirma Sergio Martín, que la empresa está apuntando a un blanco móvil. A medida que los objetivos se van alcanzando, las metas van cambiando y se hacen cada vez más exigentes. Se crea un círculo de innovación que nunca puede terminar y, de hecho, debe funcionar como un ciclo virtuoso, donde siempre habrá una nueva meta que alcanzar y siempre habrá que reinventar las formas de innovar. El caso de Alpina muestra cómo al escoger el camino de la innovación, una empresa decide imponerse retos cada vez más difíciles. No basta lograr nuevos productos, es necesario transformar la cultura. Esto implica lograr una alineación clara en toda la empresa, desde la más alta gerencia hasta los cargos de menor nivel. Esto solo es posible si la empresa logra involucrar a todos los trabajadores en el proyecto, desde su emocionalidad más profunda. Esto solamente se puede lograr si hay un propósito superior en la inspiración y un sistema efectivo y preciso en la ejecución.

Anuncios